Aquellos a los que Rajoy utilizó como excusa para renunciar a su investidura pueden ser su única tabla de salvación


Paradojas de la vida, probablemente aquellos a los que Rajoy utilizó como excusa para renunciar a su investidura, puedan ser durante esta semana la única tabla de salvación para que siga siendo Presidente del Gobierno.

Recordé a Rajoy que el día que fuimos a ver al Jefe del Estado, Rajoy se escabulló, renunciando a ser candidato a la investidura con el argumento de que yo ya había pactado con Iglesias un Gobierno que parece ser me había impuesto el Sr. Iglesias con una Vicepresidencia incluso plenipotenciaria.

En mi réplica a Mariano Rajoy, en la segunda jornada del debate de investidura  me reafirmé en la necesidad de cambiar el gobierno en el fondo y en la forma.

Tras recordar lo respetuoso que ha sido el PSOE con los tiempos, denuncié  que Rajoy renunció a su responsabilidad de presentarse a la investidura, le dijo no al Jefe del Estado y en consecuencia pasó a bloquear el reloj de la democracia, faltó al respeto a todos los españoles y en particular a los 7 millones de personas que le votaron. No fracasó en su intento de formar gobierno, usted renunció a formar gobierno. Ese es su mayor fracaso, su renuncia. El debate que estamos manteniendo aquí es la viva prueba de ese fracaso. Usted, señor Rajoy debería estar aquí, si hubiera tenido el coraje y la valentía política, en la tribuna hablando y no sentado en su escaño escuchando, esa es la realidad.

El PSOE tenía dos opciones: hacer lo mismo que usted, hacer un Rajoy, y en consecuencia bloquear la democracia en nuestro país, o dar un paso al frente e intentar cambiar el país, cambiar el gobierno, y cambiar las políticas y cambiarle a usted como Presidente del Gobierno. Y nosotros dimos un paso al frente, recordé. Yo reconocía que era muy difícil, muy complejo el intentar formar una mayoría, porque si miramos la aritmética parlamentaria, no suman las izquierdas ni las derechas, pero lo que hay es una amplia mayoría para cambiarle a usted como Presidente del Gobierno y sus políticas. Le pedí a Rajoy una vez más que no critique a quienes hemos puesto el reloj de la democracia en marcha y a quienes además hemos hecho un ejercicio de valentía y coraje político para desbloquear la situación en la que nos ha metido.

Usted es el único responsable de su incapacidad para llegar a  acuerdos con otras fuerzas parlamentarias. Pedí una vez más a Rajoy desterrar el insulto y la descalificación tras escucharle una intervención plagada de ellos.

Recordé también las declaraciones de ministros y dirigentes del PP de estas últimas semanas cuando han visto en riesgo el Gobierno y el poder, sacando viejos fantasmas. Lo dicho por el ministro del Interior de que un presidente socialista como Sánchez es lo que más desea ETA, o por el ministro de AAEE en foros internacionales diciendo que significaría la salida de España de la coalición de la lucha contra el terrorismo yihadista.

Tiene razón en una cosa, el acuerdo que hemos aprobado el Grupo Parlamentario Socialista y el de Ciudadanos es una enmienda a la totalidad de buena parte de las políticas que usted ha puesto en marcha en estos últimos cuatro años y  rechacé sus recortes laborales, y en materia de derechos y libertades.

El PSOE y Ciudadanos sumamos 130 diputados, que por cierto son más que 123, bueno, 122, porque entiendo que a Gómez de la Serna no lo cuenta como miembro de su grupo parlamentario. El acuerdo alcanzado sí sirve porque plantea una salida centrada del atasco político en el que ha metido a España; plantea soluciones progresistas a los problemas de los españoles que podemos poner en marcha la próxima semana; y obedece al mandato de la ciudadanía, que lo que nos dijo fue que la única victoria política que esperan de sus políticos es el acuerdo, y ese acuerdo para quien ha gobernado desde el absolutismo en los últimos cuatro años, es el mayor de sus fracasos.

Yo no desprecio en absoluto a los 7 millones de votantes del PP, respeto a cada uno de los 122 diputados, y si soy Presidente del Gobierno tenderé la mano para los consensos de Estado que necesita el país, pero dejando claro que el PSOE siempre estará promoviendo el cambio de políticas y el cambio de gobierno y eso hace incompatible que usted y yo nos podamos entender para formar gobierno.

El PP es un partido muy importante del sistema político español y creo, sinceramente, que nunca diré que el PP es un partido corrupto, nunca lo diré, cuestión distinta es que muchos de sus dirigentes hayan traicionado la confianza de sus votantes y militantes, aclaré, para defender, respecto a la regeneración democrática y la lucha contra la corrupción, que la esencia del acuerdo con Ciudadanos es sacar a la política de la crónica de sucesos en la  que su partido y usted han metido a la política.

Para que se produzca la verdadera regeneración democrática en este país, afirmé, es necesaria regeneración y renovación democrática en el PP, y desde el máximo de mis respetos a los 7 millones que votaron al PP y a los 122 diputados del Grupo Popular, le pido que haga una reflexión, Sr. Rajoy, si no se está convirtiendo en el tapón para la renovación y la regeneración del PP en España.

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