El ingreso mínimo vital, cuestión de dignidad y razón de justicia 8


Artículo de opinión publicado en el Diario Público en el que diserto sobre el ingreso mínimo vital como cuestión de dignidad y de justicia

El ingreso mínimo vital, cuestión de dignidad y razón de justicia

El ingreso mínimo vital, cuestión de dignidad y razón de justicia

Uno de los mayores compromisos electorales que adquirió el Partido Socialista en el periodo en el que fui candidato a la Presidencia del Gobierno fue combatir la creciente pobreza infantil en nuestro país. El objetivo era acabar en una legislatura con, al menos, la pobreza extrema. A pesar  de los esfuerzos de tantos por evitarlo, el PP gobierna de nuevo España, con lo que debo confesar mi desconfianza en que se adopten las medidas necesarias para combatir esta situación. Una situación que alcanza a más de 2.300.000 niños y niñas. Una injusticia que no podemos permitir.

Aproximadamente uno de cada tres españoles, un 28,6%, está en riesgo de exclusión social según el indicador AROPE. En los menores de 16 años, el riesgo llega al 33,4% de la población. En gran medida, este incremento es el resultado de la gestión de la crisis realizada por el Gobierno de Rajoy.

La reforma laboral ha “normalizado” la precariedad en el empleo. El mercado de trabajo sitúa ya al 14,2 por ciento de los trabajadores bajo el umbral de la pobreza. A ello se une la muy acusada caída en la protección por desempleo y que alcanza apenas a una de cada tres personas paradas, según datos EPA.

Mención aparte merecen los recortes estructurales en el Estado de Bienestar, consecuencia de varias normas aprobadas por el actual Gobierno en 2012 y que afectan a la sanidad, la educación y la dependencia. En estos servicios y prestaciones, además de los recortes, los copagos se han convertido en auténticas barreras en el acceso, haciendo imposible su acceso a las familias más vulnerables.

Todos los esfuerzos que el PSOE había realizado en sus años de gobierno por adaptar nuestro Estado de Bienestar a lo que los expertos llaman nuevos riegos sociales han desaparecido. Pusimos en pie políticas para afrontar las nuevas necesidades y aspiraciones sociales de las mujeres, los jóvenes, los niños, los nuevos tipos de familia y los mayores. Para ello, diseñamos y consolidamos políticas de apoyo en el cuidado a niños y mayores, planes de integración de personas con discapacidad, programas de envejecimiento activo, de ayuda a la emancipación juvenil y otros muchos destinados a las mujeres. El actual gobierno ha acabado con la mayoría de ellos.

Lo que la derecha llama reformas son en realidad recortes de derechos y recursos, que suponen barreras de acceso y deterioro de la calidad de esos derechos y recursos. La ausencia de medidas de modernización y adecuación de la protección social, unida a la caída de ingresos en las familias más vulnerables y el deterioro de los servicios públicos, provoca un inaceptable  incremento de situaciones de riesgo de pobreza y de exclusión social de muchas familias, y la consecuente pobreza infantil. Con las políticas actuales, las rentas bajas han sido los auténticos costaleros forzosos de la crisis. Estamos en riesgo grave de que el Estado de Bienestar deje de servir de ascensor social para la consolidación de una amplia capa de clase media inclusiva.

Necesitamos abordar avances estructurales de nuestro sistema de protección. Lo más urgente en este momento es la introducción de una nueva red de protección para las familias sin ingresos derivadas de las situaciones mencionadas, y abordar la protección de la infancia de forma específica y vinculada al niño y sus derechos.

Son muchas las razones que aconsejan promover estas medidas. Por ejemplo, la nueva concepción que la 72a Asamblea de Naciones Unidas otorga a los derechos humanos, incorporando los derechos sociales. Estos derechos están reconocidos en la carta de derechos fundamentales de la Unión Europea o la Convención sobre los derechos del Niño, ratificados por nuestro país. En este sentido, también tenemos la obligación de cumplir con el mandato de la Constitución española que obliga a los poderes públicos al cumplimiento con los compromisos suscritos como país y también menciona, en su artículo 41, la creación de un sistema de protección para situaciones de necesidad.

Además, hay razones muy evidentes de justicia social y eficacia económica. Los cambios del sistema productivo y el nuevo mercado laboral han conducido a una situación de vulnerabilidad laboral, que se traduce en incertidumbre para las rentas familiares. En el sistema español de prestaciones, la trayectoria laboral resulta decisiva, de forma que los derechos están vinculados en gran medida a carreras laborales estables, lo que deja fuera del sistema a muchas personas. Los ciudadanos sin ingresos no acceden ni a prestaciones ni a beneficios fiscales, de los que en cambio se benefician, aunque parezca un sarcasmo, los que tienen ingresos. El modelo del IRPF incluye la exención de mínimo personal o familiar -según tipo de declaración- de entre 5.000 y 9.000 €. ¡Hasta de esa exención están excluidas las personas sin recursos!

La cuantía de la nueva prestación prevista en el Ingreso Mínimo Vital equivale a ese mínimo personal exento. Por tanto, por derecho de ciudadanía, con el mismo derecho de quienes obtienen ingresos suficientes y deben pagar impuestos.

En el caso de la pobreza infantil, a los argumentos expuestos en torno a la dignidad humana y la justicia social habría que añadir los de la justicia intergeneracional. Se trata de proteger a la infancia como se logró hacer, con gran esfuerzo, con los mayores, aunque ahora se estén extendiendo negros nubarrones sobre el sistema público de pensiones.

Finalmente, y no menos importante, existe una razón de interés de país, de inversión en competitividad, en capital humano, en las personas. Según un estudio de Holzer en 2010 en Estados Unidos, la pobreza infantil ocasionó costes equivalentes a algo más del 4% del PIB, en forma de fracaso educativo, menor productividad, mayor inseguridad pública o mayores costes sanitarios.

Para los socialistas existen sobradas razones ideológicas que justifican la implantación de una nueva prestación de protección social, ante los nuevos riesgos derivados de la sociedad actual. Se trata de proteger la dignidad de toda la ciudadanía. En el caso de la infancia, la prestación por hijo a cargo, independientemente de la situación laboral de los padres, debe ser irrenunciable.

España debe convertirse de nuevo en un país para niños, o lo que es lo mismo, un país con futuro y más decente.


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8 Comentarios en “El ingreso mínimo vital, cuestión de dignidad y razón de justicia

  • Pedro palomino caba

    Yo estoy a favor de ingreso vital pero con condiciones para el receptor de la cuantia a percibir. Si esas cantidades las jestiona un ayuntamiento, estarían condicionadas a realizar ulgun tipo de trabajo a la comunidad o sujeto a algún tipo de aprendizaje o formación que no le reporte gastos al receptor. Todo abría que estudiarlo……

  • Ma.Jose Fernandez Perez

    La proteccion a la infancia debe ser una prioridad sin lugar a dudas. La pobreza extrema debe ser erradicada con medidas eficientes, pero he leido y escuchado, entre tantos y tantos comentarios, lo de universalizar un salario minimo lo cual me parece descabellado ya que se entiende que lo recibirán todas las personas por el hecho de vivir, ósea, que lo recibirá cada miembro de la familia real, cada miembro de la iglesia, y cada miembro del gobierno y el Parlamento, visto asi, es descabellado. Hay que matizar.

  • Maria Josep Serrano Gómez

    Quisiera dejar un comentario, me apunte al PSOE a finales de Septiembre, viendo que no me llamaban, llame a Madrid, y cual es mi sorpresa cuando me dijeron que no costaba, como militante. Se lo explique a mi hermana que lleva 30 años y esta en la plataforma de Barcelona, apoyando a Pedro Sanchez, me dió una dirección de correo electrónico, me puse en contacto con ellos y me dijeron que tenía que ir a la agrupación, pero resulta que la agrupación a la que pertenezco esta siempre cerrada , me dicen ven tal día, y luego me pasan un wassap diciendo que no puede ser, me lo han hecho 3 veces, veo que me dan largas, y bajo esta situación no se que hacer.

    Espero por lo menos tomen 5 minutos en leerlo.

    Muchas gracias
    Maria Josep Serrano

    URGENTE

  • Miguel

    Yo nunca e sido militante de un partido político, pero me hago por ti Pedro, un militante un voto, y quiero un Presidente de mi país España, como tu.
    Hay muchas cosas que mejorar y cambiar,

  • Sally Anne

    Es lo más importante que debería de estar ya aprobado,yo tengo cero ingresos,dependo de mi hija económicamente,con 57 años y 44% de minusvalía,no tengo bastante cotizaciones para el subsidio y mi hija ya se ha cansado de estar manteniendo a mi,es humillante y con cero euros en el bolsillo es imposible buscar empleo,no puedes pagar el teléfono,ni coger un autobús,esto habría que cambiarse ,confío en Pedro para cambiarlo,es lo único que lo puede hacer
    #SomosSocialistas
    #YoViajoConPedro

  • Angeles

    No podemos permitir tanta desigualdad que las familias y en repercusion la infancia se vean abocadas a la pobreza!
    Y Que la iglesia no pague el Ibi, seguramente si las grandes fortunas y la Iglesia contribuyeran en mayores impuestos al gobierno podria revertir para combatir la pobreza, es indignante!
    Esto por poner un ejemplo.

  • Josep J Antón

    El Ingreso Mínimo Vital SIN CONDICIONANTES es la máxima herramienta de igualdad y libertad individual que garantiza una vida digna a todas las personas.

    LAS PERSONAS PRIMERO