Llamo a la unidad de las fuerzas del cambio. Representamos a 15 millones de españoles que quieren otro país.


Ante la hora decisiva y sin margen para el error que se abre a un mes de saber si España va a tener un gobierno progresista o habrá repetición de elecciones, hice un llamamiento a la unidad de todas las fuerzas del cambio, alegando que somos 15 millones de españoles, 199 escaños y tres formaciones políticas con un único objetivo compartido: el de renovar España. Una idea que es mucho más poderosa que cualquier otro veto, exclusión o línea roja que se pueda plantear en la negociación a tres entre PSOE, Podemos y Ciudadanos que comenzaremos la próxima semana.

Ante los miembros del Comité Federal señalé que nuestro país necesita con urgencia un acuerdo que materialice ese gobierno del cambio que ansían muchos españoles. Y es así, porque tenemos un Ejecutivo que gobierna de espaldas a los ciudadanos, pues no acude al Congreso y evita la rendición de cuentas y sobre las espaldas de los ciudadanos, ya que nadie como Rajoy ha subido los impuestos a la clase trabajadora, mientras ha recortado todas las políticas del Estado del Bienestar. Nadie como él ha aumentado la deuda pública, mientras caía el nivel de vida de la clase media; y nadie como él ha subido los índices de desigualdad en nuestro país.

Me referí a los preocupantes datos del déficit público. Los números nunca mienten y quien mintió, de nuevo, a los españoles fue Rajoy, que conocía el incumplimiento del déficit público y, en consecuencia, la grave situación de las cuentas públicas.

Este factor debe ser un acicate más para lograr el gobierno del cambio de manera urgente, porque no podemos dejar el necesario equilibrio de las cuentas públicas en aquel que lo que ha hecho durante estos últimos cuatro años ha sido recortar, recortar y recortar las políticas públicas y del Estado del Bienestar.

A la negociación a tres que va a comenzar la próxima semana, el PSOE va sin líneas rojas pero con firmes convicciones y una de ellas es que tenemos que poner fin al gobierno de Mariano Rajoy y materializar ese gobierno del cambio. Para ello, los socialistas estamos dispuestos a ceder y pediremos al resto de fuerzas que todos cedamos para que gane el cambio y gane España.

Los últimos metros que nos quedan para cumplir ese difícil objetivo los vamos a recorrer con los mismos principios que han caracterizado los 104 días transcurridos desde las elecciones; esto es, con los principios de la fiabilidad, la coherencia, la capacidad de negociación e interlocución con distintos actores políticos y también con los valores que caracterizan al Partido Socialista.

En el Comité Federal insistí en que España necesita abrir un nuevo tiempo político y es evidente que el Partido Socialista es la única fuerza política que puede materializarlo porque tiene proyecto para toda España y capacidad de negociación para lograrlo, frente a un PP asediado por la corrupción, aislado, sin capacidad de interlocución con nadie y con un proyecto político agotado.

Por todo ello, apelé al diálogo y la negociación para lograr ese acuerdo que espero y deseo en las próximas semanas. Por nosotros no va a ser.

Respecto a cómo sería ese gobierno del cambio, yo creo que tiene que ser no partidista, esto es, que despolitice las instituciones y las haga representativas de la mayoría social. También, deberá ser un gobierno plural, porque la sociedad española y el parlamento lo son. Y parlamentario, porque es en el Congreso donde se van a decidir las cosas, ya que, al final, cualquier ley, cualquier decisión va a tener que contar con el respaldo de las tres fuerzas políticas del cambio.

Y finalmente, deberá ser un gobierno progresista, para alejar a España de la desigualdad, la corrupción y el enfrentamiento entre territorios al que le ha sumido Mariano Rajoy durante estos últimos cuatro años.

El cambio, aunque difícil y complejo, es posible. Nos quedan tres semanas y yo espero y deseo, que España no se vea abocada a repetir las elecciones y que dentro de muy poco tengamos un gobierno de cambio en nuestro país.

Durante mi intervención, repasé y puse en valor los principios que ha defendido en todo momento el PSOE en este tiempo. Así, me refirí a la fecha del Comité Federal del 28 de diciembre, donde dijimos que siempre íbamos a construir proyectos políticos que articulasen una España unida en su diversidad, frente a la vieja derecha recentralizadora y también frente a nuevos y viejos partidos que han identificado el progresismo con un independentismo erróneo, que es lo que subyace detrás del mal llamado derecho a decidir.

También destaqué la fecha del 2 de febrero, cuando acepté la encomienda del jefe de Estado de presentarme a la investidura para desbloquear la situación creada por Rajoy, intentar formar gobierno y, en el peor de los casos, poner en marcha el reloj de la democracia. Eso lo conseguimos y es algo que está en nuestro haber.

Otro hito de estos tres meses ha sido el 24 febrero, día en que se firmó el acuerdo histórico PSOE-Ciudadanos, en el que ambas formaciones antepusimos los objetivos comunes plasmados en 200 reformas, y que fue sometido a la aprobación de la militancia socialista y del Comité Federal; algo que volverá a ocurrir si la negociación a tres produce cambios sustanciales en el acuerdo con Ciudadanos. Un acuerdo éste que, aunque es verdad que resultó aritméticamente insuficiente, era el camino por el que teníamos que transitar si queríamos lograr el gobierno del cambio y al que esperamos que otras fuerzas se puedan unir antes de una eventual repetición de elecciones.

También señalé la fecha del 1 de marzo, la de la sesión de investidura. Con ella cumplimos los objetivos, pues demostramos que el PSOE es un instrumento real de cambio, también que debía basarse en el acuerdo, en el mestizaje ideológico; y, finalmente, porque cumplimos con la democracia y las instituciones. Lástima que otras formaciones bloquearan el reloj del cambio, que espero podamos desbloquear en las próximas semanas.

La última cita que quise destacar fue la reunión que mantuve con el president Puigdemont el pasado 15 de marzo. Simplemente el hecho de poder reunirnos abrió un espacio nuevo que yo espero que con diálogo, con capacidad de negociación y con acuerdo, logre resolver la crisis grave que nos afecta todos y que se vive en Cataluña.

Para leer mi intervención en el Comité Federal, pincha el siguiente enlace: Intervención Pedro Sánchez 020416

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *