Encuentro en Melilla: Decir feminismo es decir socialismo 1


Intervención de Pedro Sánchez Pérez-Castejón en su encuentro con militantes del PSOE en Melilla

Encuentro en Melilla: Decir feminismo es decir socialismo

Encuentro en Melilla: Decir feminismo es decir socialismo

En España, decir feminismo es decir socialismo. El PSOE es el partido de las mujeres. Los 137 años de nuestro partido no se entienden sin el trabajo de tantas mujeres que han conseguido que nuestra sociedad sea más justa. El avance en la igualdad de derechos por parte de las mujeres en España, no se entiende sin el trabajo de 137 años del PSOE. Queda mucho camino por recorrer pero, hoy como ayer, a la vanguardia de ese recorrido estará el socialismo democrático, iluminándolo. Mujeres y hombres socialistas para quienes decir socialismo, es decir feminismo.

En el mundo también, decir socialismo es decir feminismo. Fue en 1910 cuando la Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, en Copenhague, aprobó por unanimidad impulsar el Día de la Mujer Trabajadora, a propuesta de las socialistas alemanas Clara Zetkin y Luise Zietz . Con la instauración de ese día se reivindicaba la igualdad de derechos y también, después de años de debate, la lucha por el sufragio electoral.

Hoy, 8 de Marzo de 2017, Día Internacional de las Mujeres, quienes nos reunimos en Melilla hemos querido reafirmar nuestro compromiso con la igualdad. Sin igualdad entre mujeres y hombres, no puede estar completa la emancipación de la propia humanidad.

El pasado Febrero el viento impidió que el vuelo que me llevaba a Melilla despegara. Lo lamenté sobre todo porque sé la ilusión y el esfuerzo con el que se organiza cada acto. Pero dije que volveríamos pronto y así ha sido. Tampoco el viento impedirá que sigamos avanzando.

Gracias una vez más a las plataformas, a tantos y tantas socialistas comprometidos, a tantos y tantas simpatizantes que queréis estar con nosotros. El socialismo ha adquirido una deuda inmensa con sus militantes durante estos meses y sus representantes deberán estar más que nunca a la altura de ella.

Encuentro en Melilla: Decir feminismo es decir socialismo

Las mujeres y los hombres socialistas, con humildad y responsabilidad, queremos tomar las riendas de nuestro destino. Estamos dispuestos a dar lo mejor de nosotros mismos, para que la izquierda vuelva a transformar nuestro país con un PSOE renacido, la única esperanza de millones de progresistas que saben que la fuerza del PSOE es la fuerza de la izquierda.

Y el PSOE ganará si hace suyo el futuro. La encrucijada ante la que nos encontramos es saber si somos o no capaces de evolucionar. Si queremos ser una organización política decisiva  en el siglo XXI o nos quedamos en el siglo XX.

Al comienzo de este escrito hablaba de lo luchado, de lo avanzado. Hoy vemos cómo parte de lo conquistado está en riesgo por las políticas de derecha radical. Los derechos y las libertades que hoy se reivindican en la calle, y que son ya patrimonio de todos los españoles, existen porque los trajimos los socialistas y estamos muy orgullosos de que los mayores avances del país lleven nuestras siglas.

Pero a la mujer de 50 años que pierde su empleo no le preocupa quien creó la sanidad, lo que le angustia es de qué va a vivir mañana. Al joven que ha cumplido, que se ha pasado la vida estudiando y no tiene la oportunidad que merece, no le importa quien trajo la educación, lo que le preocupa es tener un trabajo. Al autónomo le importa menos quien aprobó el Estatuto del Trabajo Autónomo, y más cómo hacer compatible el pago de las facturas con llegar a fin de mes. A la mujer víctima de la violencia de género no le importa quién redactó la Ley, sino que haya recursos y medios que la protejan.

Hoy, millones de españoles y españolas ven el futuro con temor. Y el temor es el mejor aliado de la derecha. Combatamos el miedo construyendo un futuro de esperanza. Es mucho lo que hemos hecho, pero para los socialistas el pasado debe ser siempre el prólogo. Llegó la hora de mirar al futuro y dejar atrás el pasado. Hablemos de lo que haremos y no de lo que hicimos, de lo que lograremos y no de lo ya logrado, del futuro que conquistaremos y no de lo conquistado.

España hoy no es la de hace 35 años, y el PSOE tampoco. Así que, como hicimos en otros periodos de nuestra historia, el PSOE debe evolucionar para volver a ser mayoritario, para ser alternativa de gobierno.

En esta ocasión, la evolución debe ser afirmar nuestro espacio en un sistema político que ha cambiado, un sistema más fragmentado.

No somos unos nostálgicos del tiempo pasado. Aceptamos la complejidad de nuestro sistema político. Reconocemos la importancia del diálogo con otras fuerzas del cambio, desde la autonomía política de cada organización. Decimos sí a ser la fuerza vertebradora de ese cambio. Hay quienes dicen que esto es imposible, pues yo les digo que miren a nuestros hermanos portugueses.

El gobierno socialista portugués, apoyado por otras fuerzas de izquierda, ha logrado subir las pensiones, mientras que Rajoy las ha congelado de por vida; en Portugal se han aprobado los presupuestos, mientras que Rajoy aún no lo ha conseguido; se han bajado determinados impuestos a la clase media trabajadora, mientras que Rajoy aprobaba amnistías fiscales a sus amigos de partido. Claro que se pueden hacer políticas de izquierdas, la política puede si la política quiere. Y nosotros queremos.

Claro que se debe gobernar con rigor, pero gobernar con rigor no es gobernar como hace la derecha, dándole todo a unos pocos y negando hasta lo mínimo a la mayoría. Para nosotros gobernar con rigor consiste en pensar no en quien más tiene, sino en quien más necesita. Es otra forma de gobernar, es otra forma de hacer, se llama socialdemocracia, y que se escuche bien: ser socialista es ser de izquierdas, y nosotros estamos orgullosos de ser de izquierdas.

Encuentro en Melilla: Decir feminismo es decir socialismo

El PSOE fue y volverá a ser la fuerza del cambio desde la izquierda, no desde un centro inexistente. Somos socialistas, somos la izquierda. Algunos nos quieren encasillar en lo que llaman la “izquierda posible” y no me gusta el concepto. Izquierda posible suena a una izquierda resignada y la historia del socialismo es hacer posible lo imposible. ¿Alguien se acuerda de lo que decía la derecha cuando los socialistas pusimos en pie la sanidad pública, la educación o las pensiones no contributivas? ¿De lo que decía sobre la dependencia, los matrimonios entre personas del mismo sexo, la igualdad entre hombres y mujeres?

Somos la izquierda que hace posible lo imposible, porque no renunciamos a la utopía. Nuestras banderas son la ilusión, el compromiso, la credibilidad, la fuerza de nuestros ideales…nunca la resignación y el miedo.

Y sí, nuestro color favorito es el rojo. El rojo del PSOE.

Salud a las compañeras y a los compañeros en este reivindicativo 8 de Marzo.


Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Una idea sobre “Encuentro en Melilla: Decir feminismo es decir socialismo

  • rafael Baena sanjuan

    con un par de narices el solo recorriendo España, después que su propio partido se la ha jugado
    yo soy militante del partido popular, pero reniego de mi partido por corruptos por lo tanto no quiero saber nada del partido popular,
    te prometo que si sales como secretario general del partido socialista y te presentas como cabeza de lista mi voto será para ti, un fuerte abrazo