Pondré en marcha un plan de choque para el empleo y la inserción laboral de los parados de larga duración


La principal preocupación y prioridad del PSOE en materia de empleo será luchar contra el paro de larga duración y, en este sentido, anuncié que si llego al Gobierno pondré en marcha un Plan de choque para el empleo y la inserción laboral de los parados de larga duración.

Durante mi intervención en un Desayuno informativo del Fórum Europa, expliqué que uno de los objetivos de ese Plan de choque será incorporar al mercado de trabajo en un tiempo razonable a los parados de larga duración que buscan empleo y así evitar la cronificación del desempleo.

Para ello anuncié que los socialistas pondremos en marcha una política de ayudas públicas a empresas privadas para la contratación de estos trabajadores de hasta el 100% de la cotización a la seguridad social el primer año y un 50% el segundo año. Asimismo, me comprometí a impulsar en el menor tiempo posible un plan de formación para 700.000 jóvenes que han abandonado el sistema educativo sin la titulación de la ESO y que no trabajan, que les facilite encontrar un puesto de trabajo. El último de los pilares de este plan de choque será un plan de empleo público que dé a estos colectivos la oportunidad de reengancharse al mercado laboral, que contará con el impulso y liderazgo de la administración general del estado, pero con la coordinación y cooperación de todas las administraciones: Ayuntamientos, Diputaciones y CCAA.

Respecto a la financiación de este plan, expliqué que habrá una parte financiada por los Presupuestos Generales del Estado y otra financiación proveniente de la supresión de las bonificaciones a la Seguridad Social que llevará a cabo el PSOE, salvo las bonificaciones que existen para colectivos vinculados a exclusión social, las mujeres víctimas de la violencia de género y también las personas con alguna discapacidad.

Con respecto a la carta a Juncker, Rajoy vuelve a mentir sin pudor. Aquí dice una cosa: que va a bajar los impuestos y no va a tocar el Estado de Bienestar –lo mismo que prometió en 2011 y no cumplió-, y en Bruselas otra distinta, que aplicará más ajustes en España si vuelve a gobernar.

Mi primer compromiso si soy elegido presidente del Gobierno será que no se va a recortar el Estado del Bienestar en nuestro país. Los socialistas no vamos a recortar el Estado del Bienestar, porque consideramos que hay que acompasar las exigencias de nuestra estabilidad presupuestaria con la realidad económica y, sobre todo, con la realidad social de nuestro país.

El PSOE apuesta por hacer reformas antes que recortar de nuevo el Estado del Bienestar, y eso pasa por hacer una auditoría del gasto público para quitar cualquier gasto superfluo que haya en nuestro país; hacer una reforma fiscal que, bajo la premisa de que no se toque un céntimo de euro más a la clase media y trabajadora, haga que quien más tenga más contribuya a la Hacienda pública. También hay que reconstruir el Pacto de Toledo para cerrar ese agujero de déficit público que tiene nuestra Seguridad Social, para acabar con el déficit del sistema público de pensiones, estableciendo un recargo de solidaridad que pagarán las grandes fortunas y los grandes patrimonios de nuestro país.

Yo le pido a Rajoy que diga la verdad y que no mienta sin pudor, porque a los españoles hay que decirles la verdad y hay que decirles que no vamos a poder bajarles los impuestos. Insistí en que el PSOE no va a subir los impuestos a la clase media y trabajadora y se los subirá a las grandes corporaciones y grandes patrimonios de nuestro país.

La lección que hemos sacado del 20 de diciembre es que el cambio no tiene intermediarios. Es más, que los intermediarios lo que hacen siempre es elevar el precio de las cosas y que el precio por no aceptar las imposiciones intransigentes del señor Iglesias no puede ser ni debe ser que Rajoy siga siendo presidente del Gobierno.

Estoy convencido de que, aunque se haya aplazado seis meses el cambio, éste se abrirá paso a partir del próximo 26 de junio, articulando una mayoría con distintas fuerzas políticas del cambio. El cambio en España tiene cuatro letras, las del PSOE.

Los socialistas afrontamos la campaña electoral con propuestas, con soluciones socialdemócratas para afrontar los problemas que tiene nuestro país, frente a otros que agitan banderas, hablan de siglas y de sillones.

Nosotros no vamos a buscar ni el voto del miedo ni el del rencor, vamos a apelar al voto de la ilusión, al voto de todos aquellos españoles y españolas que quieran cambiar con ilusión todo lo que no funciona en nuestro país. En España no faltan ni propuestas, ni recursos, ni energía, lo que hace falta es un liderazgo constructivo y un proyecto socialdemócrata que es el que yo estoy empeñado en liderar a partir del 26 de junio.

La próxima legislatura puede ser la de los grandes acuerdos para las grandes transformaciones que necesita España y tienen que ver con la reforma Constitucional, la modernización de nuestra economía y de nuestras relaciones laborales, la reconstrucción del Pacto de Toledo, la construcción de un pacto educativo que de estabilidad al sistema, la consecución de un acuerdo para luchar contra la violencia de género, contra la desigualdad social, etc.

Pincha el siguiente enlace para leer el documento completo: UN SÍ POR EL EMPLEO DE LOS QUE MÁS LO NECESITAN

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