Trasladé a Rajoy la voluntad del PSOE de propiciar un gobierno que cambie las políticas del PP


En la reunión que mantuve con el presidente del Gobierno en funciones en el Congreso de los diputados le trasladé la voluntad del PSOE de propiciar un gobierno con un doble mandato de cambio: un gobierno que cambie las políticas del PP y un cambio del gobierno de Rajoy.

En mi opinión la reunión fue útil, porque es importante que los españoles vean a los dos principales partidos del país dialogando, reunidos, y hablando sobre cuestiones que afectan al conjunto de los ciudadanos.

El PSOE, cuando ha estado en la oposición, siempre ha mantenido una actitud leal y constructiva en interés general de los españoles en los asuntos de Estado. La integridad territorial de España, la unidad de acción de todos los demócratas en la lucha contra el terrorismo, y cualquier eventual reforma constitucional que se pueda plantear, debe contar con el apoyo, el respaldo y el concurso del PP.

Reclamé a Rajoy que acabe con la campaña del miedo que han iniciado algunos ministros y que no se traslade que la salida del PP del gobierno va a ser el origen de muchos problemas, cuando para el PSOE la realidad es que muchos de esos problemas se empezarán a resolver con la salida del Partido Popular del gobierno de España.

Ante la propuesta de Rajoy de formar un gobierno a tres, presidido por el PP y con el apoyo de PSOE y Ciudadanos, volví a decirle que no vamos a formar parte de ningún gobierno del PP. El PSOE siempre va a tender la mano y como he dicho antes, va a intentar construir pactos en asuntos de Estado

El PSOE tiene claro que es posible el cambio. Vamos a intentar liderar esa alternativa de cambio y a seguir tendiendo la mano a todas las fuerzas políticas que consideren urgente y necesario regenerar la vida democrática en nuestro país, crear empleo y que sea de buena calidad, reconstruir el Estado del bienestar y abordar la reforma constitucional que necesita nuestro país.

Repetí mi impresión de que hay mimbres para formar ese gobierno progresista y reformista y confío en que a finales de este mes tengamos ese acuerdo lo suficientemente maduro como para poder presentarme a la investidura en los primeros días de marzo. Mi voluntad es incorporar a personas independientes de prestigio a ese gobierno progresista y reformista.

Planteé al presidente del Gobierno en funciones la necesidad de intentar consensuar una posición común entre las distintas fuerzas parlamentarias para el próximo Consejo Europeo en el que se decidirá la política de refugiados y se debatirá la posición del Reino Unido dentro de la Unión Europea.

Abordamos también la situación económica de España, con mi compromiso de garantizar la estabilidad presupuestaria y de cumplir con los compromisos de España con la UE y la voluntad clara de intentar cumplir con los objetivos de déficit público, pero con una senda distinta a la fijada por el gobierno en funciones.

En otro momento de mi comparecencia, los periodistas me preguntaron por los numerosos escándalos de corrupción que afectan al PP. Yo creo que es muy importante tener un PP fuerte y renovado. La regeneración democrática también pasa por la renovación del PP y de su liderazgo. Y no hay mejor manera de propiciarlo que el PP pase a la oposición.

Finalmente, resté importancia al gesto del presidente del gobierno en funciones, que no me estrechó la mano cuando yo se la tendí al inicio de la reunión. Considero que fue una anécdota y estoy convencido de que Rajoy no se dio cuenta. En privado nos saludamos.

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