Intrahistoria - Ayudas a la dependencia - Página de Pedro Sánchez Castejón
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Intrahistoria – Ayudas a la dependencia

 

Mari Carmen Muñoz me habla en Elche de una vida dura como la suya. De cómo el Síndrome de Williams, que le diagnosticaron a sus dos hijas en edad temprana y de forma casi simultánea, ha condicionado su vida y la de su propia familia. Pero me habla sobre todo, de ellas. De dos jóvenes que hoy, con 24 y 27 años, siguen necesitando de una atención constante que debería implicar de forma mucho más directa a lo público.

Mari Carmen sufrió en carne propia los retrasos infames en la concesión de  las ayudas a la dependencia, en su caso de cinco años hasta que se materializaron; y por cierto, además de tarde, mal. Me cuenta de su incertidumbre, de su temor ante el futuro. Ella dejó de trabajar para dedicarse al cuidado de sus hijas en una fase muy temprana, y el sostén de la economía familiar descansaba en su marido, trabajador autónomo en un sector gravemente expuesto cuando llegó la crisis económica. Es la incertidumbre ante la pensión de jubilación del futuro; ante la imposibilidad de que sus años de trabajo cuidando a lo que más quiere, sus hijas, no tengan impacto en una pensión que deja de ser un derecho desde el momento en que el gobierno de Rajoy, en 2012, decide suprimir la cotización de los trabajadores cuidadores de dependientes.

Mari Carmen me dice que las cosas han ido mejor desde que el gobierno cambió en la Generalitat, con Ximo Puig. Pero que todavía hay muchas sombras en la forma en que la sociedad aborda temas que le preocupan, como la integración laboral de personas con discapacidad intelectual. Personas, me cuenta, que en muchos casos son capaces de tener un desempeño mucho mayor del que creemos. Su labor, hoy en día, al frente de una Asociación en este ámbito, es una enorme aportación al Estado del Bienestar. No sólo porque así ayuda a los suyos, a su familia y a sus hijas; sino porque ayuda a los demás. A tantas familias que, me cuenta, están en situación mucho peor que la suya propia.